Recordando a los Invencibles

November 14th, 2013

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Fue un logro monumental y es poco probable que se replicará o que será derrotado. Entre 2003 y 2004 el Arsenal dejó huella en el fútbol de este país. Se hizo historia. Nacieron ‘Los Invencibles’. ¿Pero por qué fue tan especial este equipo? ¿Qué puede aprender el Arsenal actual del Arsenal del pasado?

Es siempre difícil comparar equipos de épocas distintas. El fútbol cambia. Las tácticas cambian. Las actitudes cambian. Lo que tuvo éxito en el pasado no siempre va a tener éxito en el futuro. Sin embargo, esto no quiere decir que el pasado es irrelevante. A menudo, mirar al pasado es una etapa muy útil para poder mirar adelante.

La temporada invicta de Arsenal ocurrió como consecuencia directa de amarga desilusión. A pesar de establecer los nuevos récords de marcar goles en partidos consecutivos (47 en fila) y del número de partidos ligueros invictos consecutivos fuera de casa (22), además de crear una ventaja muy confortable de 8 puntos a la cabeza de la liga con respecto al Manchester United, el equipo acabó la temporada 2002/3 5 puntos a la zaga de su rival implacable. Una derrota de 3-2 en casa ante Leeds United en el trigésimo sexto partido de la temporada marcó su destino. Estaba claro que no pudo ser.

Que poco sabíamos, sin embargo, que de esta tragedia vendría el triunfo más grande de todos.

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Tres días después, llegó el partido penúltimo de la temporada. No habría sorprendido a nadie si a los Gunners les hubiera resultado difícil levantar el ánimo después de una reciente desilusión así. La realidad fue totalmente lo opuesto. El equipo goleó al Southampton por 6-1. Dejaba una señal para sus rivales: la próxima temporada empieza ya. Y así comenzó la racha legendaria. 49 partidos sin derrota. Había victorias importantes ante sus contrincantes principales (2-1 y 4-2 ante Liverpool, dos victorias de 2-1 ante Chelsea, 2-1 ante Tottenham, 3-2 ante Newcastle), victorias fáciles ante los equipos más abajo en la liga (4-0 ante Sunderland, 4-0, 4-1 y 5-3 ante Middlesbrough, 4-1 y 5-0 ante Leeds, 4-1 ante Everton, 4-1 ante Norwich, 4-0 ante Charlton) y empates fundamentales en los grandes partidos (0-0 y 1-1 ante Manchester United, 2-2 fuera de casa ante Tottenham, 0-0 fuera de casa ante Newcastle). Los Gunners marcaba 112 goles en la Liga Primera durante estos 49 partidos, con solamente 35 goles en contra. Y el Arsenal hizo todo esto jugando el fútbol más entretenido y ameno que este país hubiera visto jamás.

Dinamismo, Movimiento, Pánico

La diferencia principal entre el Arsenal de 03/04 y el equipo actual es la velocidad de su jugada. Las tendencias de hoy se interesan en emular el estilo de fútbol de Barcelona y España, que se basa en la posesión, agotando al otro equipo de la misma manera que lo hace un boxeador con golpes rápidos y oportunos. La teoría (muy lógica) es que el oponente no puede hacerte daño si no tiene la pelota. Ya hace muchos años que los periodistas describen a Arsenal como un tipo de ‘Barcelona-lite’; juega del mismo modo, pero le falta la chispa (o sea, un jugador como Lionel Messi) que su hermano español posee. Aunque, a veces, la jugada de Arsenal puede ser intrincada, deslumbrante y mortífera, hay otros momentos cuando parece monótono y totalmente desprovisto de ideas.

Arsenal 03/04 jugó un estilo de fútbol totalmente diferente. Aunque apreció la posesión, no fue el aspecto definitivo de su juego. En cambio, este equipo incomparable dio más importancia a la velocidad, el movimiento, el contraataque y corriendo con la pelota. Driblando a toda velocidad fue uno de los fuertes más grandes de este equipo. Con Henry, Pirès, Ljungberg y Bergkamp, Arsenal tuvo cuatro jugadores ofensivos capaces de infundir miedo a cualquier defensa. No hay nada que da más miedo a un defensor que la idea de defender, a toda velocidad, contra un jugador que sabe driblar magníficamente, sabiendo perfectamente que sus compañeros también están en proceso de llegar para ofrecerle más opciones.

Es más, ese Arsenal no tuvo miedo del pase largo directo. De hecho, muchos de sus goles se originaron gracias a un pase largo directo. Uno sólo tiene que admirar la simplicidad de este gol ante Liverpool. Los Gunners actuales parecen estar poco dispuestos – a veces incapaces – a jugar a patadón. Hoy en día se ve como una táctica utilizada sólo por los equipos con menos capacidad técnica. Sin embargo, si tuvieras un jugador con la visión y habilidad de Dennis Bergkamp y le dijeras que, en vez de lanzar un pase largo directo perfectamente balanceado a Henry para darle la oportunidad de estar en un enfrentamiento uno a uno con el portero, debería pasar la pelota 5 metros al lado para que el equipo no pierda posesión, bueno, esto sería un poquito estúpido, ¿no? El pase largo directo, a los pies de un jugador dotado, es un arma increíble. La pelota siempre viaja más rápido que el hombre.

La velocidad de Arsenal durante el contraataque, y su habilidad de usar el pase largo directo cuando fue la mejor opción, significó que los equipos contrincantes a menudo no tuvieron tiempo para recuperar o rellenar los huecos. Al aislar la defensa contraria por medio de una serie de uno a uno (o dos a dos) los jugadores de Arsenal se dieron más oportunidades de tener éxito. El pánico es el mejor amigo del delantero. Y si el disparo inicial falló, el rebote no lo harían.

La importancia de contar con el rebote

El Arsenal fue el rey del rebote. Echa un vistazo a cuántos goles marcó debido a aprovechar de un rebote. Aunque Freddie Ljungberg fue muy eficaz en este rol, el maestro indiscutible fue Robert Pirès. Pirès marcaba golazos y rebotes con la misma facilidad. Llegando del lado izquierdo, si el disparo de Henry/Bergkamp/Ljungberg necesitara un toque él estaría allí para proveerlo. 14 goles desde el mediocampo durante la temporada 03/04 (además de 14 durante la temporada anterior) demuestra la importancia de contar con el rebote. Es un arte que el Arsenal actual no practica, quizá porque le falta la fluidez de su predecesor.

Fluidez de formación

Dependiendo de lo que lees, o de tu punto de vista sobre el juego, la formación de Arsenal 03/04 se puede describir como o bien 4-4-2 o bien 4-2-3-1. La verdad es que no fue ninguno de los dos. La razón que hablamos de las formaciones y los estilos es porque, como seres humanos, a nosotros nos gusta categorizar todo. Así nos resulta más fácil compararlo y analizarlo. Sin tal orden la vida sería increíblemente complicada. Sin embargo, es debido a esta categorización que nos resulta tan difícil explicar la formación de Arsenal, porque fue tan fluida. Los jugadores no permanecieron dentro de sus zonas de juego ‘determinadas’. De muchas formas, los 4 jugadores ofensivos fueron intercambiables, frecuentemente intercambiando posiciones. Si uno sacara una foto aérea durante un partido, es posible que se pareciera como algo así:

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A Bergkamp, nominalmente un segundo delantero, le gustara posicionarse en el centro del campo para que tuviera toda la jugada ante él. Pirès se moviera del lado izquierdo, situándose en una posición de mediocentro ofensivo, o a veces intercambiara totalmente con Ljungberg. Ljunberg jugara en el lado derecho pero a menudo asumiera la posición original de Bergkamp. Y todos ya saben de Henry y su tendencia de ubicarse cerca de la línea de banda izquierda. Un entrenador contrincante que ordenó a su equipo marcar a los jugadores individualmente se la estuviera buscando; si le dijo de marcar por zonas el equipo fuera susceptible al contraataque.

El método bien documentado de detener el Arsenal actual es defender en masa detrás de la pelota, restringiendo el espacio, porque los jugadores se quedan dentro de sus zonas determinadas en la cancha. No existió tal método para defender contra el Arsenal 03/04 porque los jugadores fueron tan espontáneos con sus movimientos que fue imposible predecir cómo fueran a alinearse. Y aun si uno consiguiera contener los contraataques y los pases largos directos, este equipo tuvo jugadores capaces de momentos de pura genialidad.

Momentos mágicos

La verdad es que el equipo de 2003/2004 tuvo algo que le falta al equipo actual: el mejor delantero que el club ha visto jamás. Durante sus mejores años, Thierry Henry fue imparable. Un talento como el suyo no se ve con demasiada frecuencia. Muchos equipos nunca tendrán un jugador de su clase. Arsenal, aun en su peor momento, tuvo la posibilidad de ganar porque Thierry fue siempre capaz de lo sublime – ya sea un disparo de larga distancia o un espectacular regate – y goles como esto (del partido ante Liverpool a lo cual hicimos referencia antes en el artículo) o esto ante Manchester United, o el taco ante Southampton. ¿Y si Thierry tuvo un mal día? Pues, el equipo pudo contar con Pirès o Bergkamp. La creatividad delicada de Bergkamp complementó perfectamente la velocidad feroz de Henry.

El equipo actual no tiene esto de momento. Sí, Theo Walcott tiene velocidad explosiva, pero su habilidad de regate es – en el mejor de los casos –  solamente satisfactoria. Santi Cazorla es un crack, alguien que no tiene miedo de disparar y a cuyo alrededor el equipo se puede construir, pero las jugadas lentas le decepcionan. Jack Wilshere representa una gran esperanza para el club, especialmente junto con los talentos de Cazorla, pero no parece que sus problemas con las lesiones se vayan a amainar dentro de poco. Y por muy bien que jueguen Giroud y Podolski, nunca podrán replicar las actuaciones de Henry en plena forma.

No sería posible para el equipo actual emular el éxito del equipo de 03/04 sólo copiándo todo lo que hizo. Los otros equipos han desarrollado tácticamente y la cantidad de espacio ofrecida a los Invencibles en el pasado ya no existe en el juego moderno en este país. Dicho esto, hay muchos puntos positivos que podrían ser empleados hoy en día. Atacando su oponente a velocidad fue, es y siempre será un método de atacar que logra éxito. Junto con transiciones rápidas, disparando de larga distancia cuando sea apropiado y una énfasis verdadera en el rebote, y el equipo será una amenaza para cualquier defensa. Aunque el Arsenal 03/04 no concediera muchos goles, no estaba obsesionado por la estabilidad defensiva. En cambio, se adhirió a la filosofía de ‘marcar más goles que su rival’

Y esto es cuando el fútbol es lo más divertido, ¿no?

 

2 responses to “Recordando a los Invencibles”

  1. Emilio Hidalgo says:

    Excelente columna¡¡¡

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